Los mejores lugares de Viena para ver en bici
Actualizado
Ver los lugares de Viena en bici es la forma más rápida y pintoresca de enlazar los monumentos imperiales, la Ringstrasse y el río en una sola jornada relajada.
Por qué ver Viena en bici
Viena es compacta, llana y está atravesada por carriles bici protegidos, así que los grandes monumentos quedan a un paseo corto y fácil entre sí.
Sobre dos ruedas te ahorras las esperas del tranvía y el estrés de aparcar, y puedes parar para una foto o un café justo donde quieras.
Los monumentos imprescindibles
Pasa junto a la catedral de San Esteban, la Ópera Estatal, el palacio de Hofburg y el Parlamento, todos a lo largo del gran bulevar de la Ringstrasse o muy cerca.
Dirígete al sur hacia Schoenbrunn y el Belvedere, o sigue el Canal del Danubio para llegar al Prater y la noria gigante sin tocar el tráfico.
Planificar una ruta de monumentos
Empieza en la Ringstrasse, que rodea el centro histórico por un carril bici ancho y casi sin coches, y luego desvíate hacia los palacios que más quieras ver.
Calcula media jornada para lo imprescindible del centro, o un día entero si añades Schoenbrunn y un tramo junto al Danubio.
Preguntas frecuentes
- ¿Se pueden ver los principales lugares de Viena en un día en bici?
- Sí. La vuelta a la Ringstrasse más un desvío a Schoenbrunn o al Prater cubre cómodamente la mayoría de los lugares en un día.
- ¿Los lugares de Viena son fáciles de alcanzar en bici?
- Mucho. La ciudad es llana y tiene amplios carriles bici, así que catedral, ópera, palacios y río están todos a poca distancia.
